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13 feb. 2016

Te desnudas

 Publicado el 26.02.15 en Tantras Urbanos

Expuest@s como estamos a desnudeces retocadas, preparadas para la mirada de otr@s, listas para ser consumidas, creo que hemos olvidado lo que es la desnudez real, que no necesita de poses ni retoques, ni de espejos que reflejen ni de ojos que observen.
Desnudarse un@ mism@ es distinto a ser desnudad@. Ese acto de reconocimiento de lo que un@ es y de recepción de lo que es otr@, ese desafío a la convención de llevar ropa para ocultar lo que se es y aparentar lo que no se es, esa invitación a la desnudez del@ otr@ por cortesía o por imitación. Ese ser como se es, sin maquillajes, sin push-ups, sin lencería, sigue siendo más que un tabú, un mito, porque en vez de una conducta moralmente designada inaceptable por una sociedad o cultura termina siendo un hecho prodigioso solamente pasible y posible de ser experimentado por dioses.
Se puede desnudar solamente el cuerpo, en un intento por compartirse parcialmente, guardarse lo mejor para quien/es puedan apreciarlo. Se puede desnudar solamente la mente, por ejemplo, a través de palabras que hagan el cuerpo imaginado imaginable aunque no palpable. Se puede desnudar solamente el espíritu, rompiendo los lazos de carne que nos atan a la humanidad e intentando volver a ese material del que dicen que están hechos los sueños, que pareciera ser el mismo del que está hecha el alma.
Te desnudas, y entre desnudeces, quieres creer que alguien llega a espiarte el alma y a encontrarla hermosa.
Te desnudas, y no te das cuenta, de que desnudarse es un acto de fe y volver a vestirte es un acto de razón.
Te desnudas, y tu cuerpo se convierte en un secreto guardado entre los pliegues de otro cuerpo que a su vez se convierte en tu secreto.
Te desnudas, y contemplas la muerte de toda expectativa, la desaparición de toda duda.
Te desnudas, y no te interesa ser correspondid@ con otra desnudez, pero solamente podrás ser reflejado en el espejo de otra piel igual de desinteresada.
Te desnudas y te compruebas tan únic@ que es hasta doloroso no volver a cubrirte con algo que te devuelva a la seguridad de la masa humana a la que te dijeron que perteneces.
Te desnudas y ya no eres un misterio más a develar, eres con buena suerte una sensación recordable y con mala suerte, una olvidable.
Te desnudas y todo lo que eres intenta resumirse en un trozo de piel que como un avatar intenta comunicar tu esencia entre sus límites.
Te desnudas o crees que te desnudas mientras vas copiando trozos de desnudeces puras que supieron llegar a todos tus ojos, todos tus labios, todos tus sentidos.
Se puede, más si desea que si se quiere, más si se es deseado que si se es querid@, llegar a una desnudez tan completa que pocos cuerpos, mentes y almas puedan mirar directamente sin pestañear.
Te desnudaste, te desnudas y te desnudarás. A menos que te hayan desnudado, en ese caso quizá nunca puedas hacerlo por ti mism@, te desnudan y te desnudarán.
¿Te desnudas?
A veces, quien parece andar desnudo está cubierto de tabúes, y quien parece cubierto de tabúes, anda desnudo. #pelvicando