Entrada destacada

Nadie sabe lo que quiere

 Publicado el 18.05.15 en Diario El Pilin  Las mujeres no saben lo que quieren, dicen sí cuando quieren decir no , dicen tal vez c...

15 feb. 2016

Experiencia(s) sexual(es)


Las experiencias sexuales son a la cama lo que las experiencias son a la vida. A medida que vamos sorteando los obstáculos que nos encontramos en el camino de acuerdo a los objetivos de vida que nos hemos fijado, vamos desarrollando capacidades y formando sino una identidad al menos una identificación con un núcleo de actitudes, personalidades y maneras de ser más o menos nuestras.
En la cama, la manera en que vamos asimilando cada experiencia sexual de acuerdo al estilo de vida sexual que queremos, vamos desarrollando habilidades (sexuales, de comunicación y expresión del placer, de protección y cuidado del cuerpo propio y ajeno, etc.), gustos y formando sino una identidad sexual al menos una identificación con un núcleo de prácticas, respuestas a estímulos y maneras de ser sexual más o menos nuestras.
En la cama y en la vida hay riesgos. Si no hubiera nada que arriesgar, tampoco habría nada que ganar o perder. Se gana si se adquieren buenas experiencias, de ésas que te nutren y se vuelven parte de tu constitución como persona, dentro y fuera de la cama. Se pierde si se adquieren malas experiencias, de ésas que no te nutren y de las que aunque puedas llegar a aprender algo, no se vuelven parte de tu constitución como persona ni dentro ni fuera de la cama. Pero sobre todo se pierde si no se han afrontado los riesgos (embarazo, transmisión de ETS, amor) con responsabilidad o si aún habiéndose afrontado con toda la responsabilidad posible se ha tenido algo de mala suerte.
Tengo que aclarar, porque ha surgido en anteriores conversaciones, que el abuso no puede ser considerado una experiencia sexual en sí misma, porque es una decisión de uno y no de todos los participantes. Del abuso no hay nada que aprender. Ni siquiera puede entrar en la categoría de mala experiencia, porque es algo que tiene su propia categoría. Recibir la descarga sexual del otro sin elección es quizá la experiencia vacía por definición, ya que es algo que puede tocarte experimentar pero que una vez superado no modifica tu vida y tu vida sexual como lo hacen las experiencias elegidas.
Dicho esto, queda por decir que en la cama como en la gastronomía, para formarse un buen paladar, habría que estar dispuesto a probarlo todo aunque sea una sola vez. Podemos, como lo hacemos con ciertos grupos alimenticios en las comidas, dejar todo un grupo de prácticas de lado porque no se corresponden con nuestros requerimientos de ingesta, digo, sexuales.
Si bien no existen dos experiencias sexuales idénticas, ni siquiera repitiendo exactamente la misma posición, en las mismas condiciones con la/s misma/s persona/s, y probar algo una vez no te asegura adquirir total confianza en ti mismo ni la práctica que hace al maestro, intentar todo aunque sea una vez puede llegar a darte una idea de por donde va tu placer, por donde no va tu placer y cómo (o con quién/es) seguir disfrutando para conseguir más de él.
No se tiene experiencia sexual, se tienen experiencias sexuales. Son independientes de la edad del cuerpo, porque no está garantizado que a mayor edad, hayas tenido más sexo. O tal vez sí que hayas tenido la oportunidad, en años, de tenerlo, pero de todos modos más sexo no es mejor sexo. Tampoco está garantizado que vayas a prestarle al sexo la suficiente atención o darle suficiente relevancia como para que pueda ser algo significativo en tu vida. Esto también es una elección, relacionada con la falta de necesidad de expresión del lado erótico, la priorización total de otras áreas de experiencia de vida y el riesgo de malcogimiento.
Como ya habíamos conversado anteriormente, existen listas de prácticas sexuales como experiencias de cama indispensables, para mayor placer femenino o masculino, para penetraciones más profundas, besos multicolores, para distintas orientaciones sexuales, el 69, hacerte el/la dormid@, lluvia dorada, cambio de roles entre activo, pasivo, versátil, para menor o mayor cantidad de participantes. Estos listados básicos al mejor estilo sex for dummies intentan generarnos un cúmulo de experiencias sexuales comunes para seguir homogeneizándonos como sociedad de la cama hacia afuera. Quien ha sabido seleccionar y disfrutar solamente las experiencias que ha deseado tener, sabe que poco puede aprenderse cuando seguimos indicaciones de la sexualidad global en un camino tan privado, íntimo y particular como lo es la sexualidad propia.
Les propongo un listado básico de experiencias sexuales no apto para principiantes que ha cambiado completamente a este personaje (no necesariamente también a la persona).
Disclaimer: El objetivo principal del mismo es reírnos de nosotros mismos, favor de no tomarme al pie de las letras. Si repite alguna de las experiencias en esta lista lo hace bajo su propia voluntad y riesgos. En todo momento se sobreentiende que es necesario el consentimiento del/los otro/s involucrados.
Dar y recibir sexo anal: sin importar quién esté arriba y quién esté abajo, rara vez acepto la penetración anal de quien no está dispuesto a recibirla a su vez. Sin importar los géneros y las orientaciones sexuales, a todos nos viene de vez en cuando que nos recuerden que nadie está exento de que le den por atrás. Como ya he dicho muchas veces, los genitales en sus diferencias nos separan, y el ano en su uniformidad nos une.
Sexo grupal: de a tres en adelante se considera grupal. Las combinaciones númericas elegidas podrían dar distintos resultados placenteros si son pares o impares (en relación sobre todo a cuántos orificios quedan matemáticamente sin llenar).
Hacerlo con un completo extraño: nada te hace sentirte más tú que hacerlo con alguien que no conoces y que no te conoce. No puedes fingir nada, ni puede fingirlo el otro, cuando nada los une ni nada los separa. Placer sin nombre y apellido, dos veces placer.
Hacerlo con alguien inconveniente: no hace falta que sea un extraño para que sea alguien inconveniente, alguien conocido también puede serlo. Un enemigo de la familia o propio, o un amigo de la familia o propio, una persona a la que le debes dinero o que te lo debe, una persona casada (preferentemente con alguien que conoces), el ex de alguna persona tan cercana que no deberías ni acercarte a una de sus fotografías, un@ vecin@ que se queja de tus ruidos molestos porque no colabora en su producción, compañer@s de trabajo siempre son una opción que lleva a incomodidades infalibles, etc.
Hacerlo con una familia completa: padres, madres, hijos en mayoría de edad, tíos y tías, abuelos y abuelas. Cuanto más grande es la familia, mayor es el desafío. No es necesario aunque sí posible que las relaciones sexuales sean simultáneas.
Sexo con amor: sí, como dicen, es distinto al sexo sin amor, pero no por las razones que dicen. Como solemos entender compromiso social por amor, me es imposible traducir cómo es el sexo con amor por ser algo completamente indefinible.
Sexo con una pareja enamorada: sí, como dicen, es distinto al sexo sin amor. Si al no sentir amor que es imposible de ser definido de forma general nos es imposible experimentar la práctica anterior, al menos podremos formar parte del amor de otros y disfrutar como si lo sintiéramos nosotros. Eso sí, a no confundirnos; es muy fácil creer que realmente alguien nos ama y no que estamos siendo vehículo del amor ajeno.
Sexo con riesgo de embarazo (o sin condón): es una forma de rebelarse no solamente contra los riesgos todavía presentes en el acto sexual que a esta altura ya deberían haber sido eliminados totalmente tecnología e inversión pública mediante, sino también contra el negocio de la anticoncepción y la protección de la transmisión de ETS y HIV. Muchos activistas están de acuerdo en que este virus fue un arma biológica liberada para frenar las libertades sexuales conseguidas en los ´80s (así como las “nuevas” orientaciones sexuales que estaban apareciendo) y que el condón como prevención es un gasto impuesto de un negocio millonario. Si no hay mayor placer que tener sexo sin enfermarse ni generar embarazos no deseados cuando uno se está ocupando de no hacerlo, imagínese el placer de tener sexo sin enfermarse ni generar embarazos no deseados cuando uno no se está ocupando de ello.
24 horas de sexo continuo: tomarse un día y una noche para tener sexo sin parar, sin pensar, sin arrpentirse, sin presiones, sin prisas, sin objetivos, sin peros. El cansancio, los olores, la sensación de límite del cuerpo e infinito del ser, la comunión con el ser del/los otro/s, la atemporalidad como eco de esa eternidad que en el ser físico nos es negada, son inexplicables.
La primera experiencia sexual inconsciente es nacer a un cuerpo físico; la última experiencia sexual consciente es morir físicamente.
¿Cuál es tu lista de experiencias sexuales básicas? O mejor, si estás dispuest@, comparte alguna de las experiencias que están en esa lista. También puedes poner tu propio disclaimer.