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13 feb. 2016

21 preguntas para mujeres

 Publicado el 30.10.14 en Tantras Urbanos

No creo que se pueda llegar realmente a conocer a alguien, además de una misma, si es que una se empeña en aprenderse casi de memoria los caminos del ser sin caer en las trampas de su propio ego. O cayendo en ellas y aprendiendo a zafarse de la trampa. 

¿Cuánto tiempo y energía puedes necesitar invertir para descubrirte a ti misma? ¿Cuánto tiempo y energía pueden querer invertir otras personas para descubrirte, si tú misma no lo intentas? ¿Por qué nos resulta distinto permitir que nos conozca otra mujer a permitir que nos conozca un hombre?

Vivimos intentando afinar nuestra intuición interpersonal para relacionarnos de forma más efectiva y el viejo método de hacer preguntas sirve tan bien como cualquier otro para afrontar el desafío de conocernos. Si sabes qué preguntar, cómo, con qué tono y en qué momento, puedes llegar a descubrir mucho más de lo que el otro puede llegar a querer decir. Si sabes bien qué responder, cómo, con qué tono y hasta donde, puedes llegar a dar a entender justo lo que quieres.

A veces también nos cuesta aprender cosas nuevas de personas de esas mujeres (amigas, madres, hermanas, parejas) que ya conocemos demasiado o reencontrarnos con ellas en cualquier momento de nuestro camino cuando se han alejado nuestros pasos. Esto es posible cuando estamos dispuestos a prestar la suficiente atención, no sólo a preguntar sino también a escuchar las respuestas, y sobre todo, a aceptar todo lo que pueden haber cambiado desde la primera vez que hiciste la pregunta.

¿Por qué 21 preguntas y no 10 ó 25? Como dice Irene Abreu en 21, Rituales para Empoderarte, es necesario tomarte unos momentos para reflexionar sobre dónde estás y a dónde estás yendo. Este es un viaje que se recorre hacia adentro. Este viaje dura 21 días, es una peregrinación simbólica, requiere el mismo nivel de compromiso y esfuerzo que una peregrinación física; completarlos demuestra la intención de tu deseo.

Como dice Germana Martin, en Lo Femenino Consciente por Connie Zweig, fragmento del libro “Ser Mujer”, históricamente, las cualidades asociadas a lo femenino han sido descritas a partir de observaciones de los hombres sobre los cuerpos de las mujeres. Hoy día, sin embargo, las mujeres se definen cada vez menos en términos biológicos, y están evolucionando con menos constricciones impuestas por las proyecciones masculinas. Al concebir nuestra definición, liberándola de los significados vinculados a la cultura y proporcionándole la riqueza de valores diferentes, por primera vez, lo Femenino puede hacerse consciente en las mujeres: sin identificarse con los hombres, sin actuar en reacción a otra cosa, sin tener que compensar por algo ausente.
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Estas veintiún preguntas prometen proveer una plataforma para conocer a cualquier persona que se identifique a sí misma como mujer (no solamente si ha nacido con cuerpo de mujer) de forma más o menos rápida independientemente de su orientación sexual, edad y condición socio-económica. Uds. me dirán si es que cumplen. Si tienes ganas de expresarte o darte a conocer, elige una pregunta y respóndela en comentarios.

Preguntas
  1. Cuando eras una niña, ¿qué querías ser de grande? ¿Lo lograste?
  2. ¿Sexo y amor son la misma cosa?
  3. ¿Qué persona te ha influenciado positivamente? ¿Y negativamente?
  4. ¿Cómo describirías un orgasmo? ¿Cuál es mejor, el primero o el último?
  5. ¿Se puede tener éxito en todo: carrera, familia, vida personal, social y sexual?
  6. ¿Crees que hombres y mujeres son tan distintos como nos dicen los estereotipos?
  7. ¿Cuáles son tus armas en la guerra de los sexos? ¿Y en la de los estados civiles?
  8. ¿Qué es lo que no puede faltar en la cartera? ¿Y en la heladera?
  9. En la cama, ¿qué nunca harías, qué hiciste que creíste que nunca harías, qué hiciste y no volverías a hacer, qué nunca hiciste y nunca harías?
  10. ¿Qué prenda de vestir (actual o antigua) supo reflejar tu imagen propia?
  11. ¿Puedes aceptar que una persona que se siente mujer venga en otro envase?
  12. ¿Todos tienen derecho a casarse o corresponde solamente a un hombre y una mujer?
  13. ¿Cuál es el momento para decidir tener hijos?
  14. ¿Te llevas bien con otras mujeres o eres a woman among men como el personaje de Seinfeld, Elaine Benes?
  15. ¿Crees que sobrevivirías a un apocalipsis zombie?
  16. ¿Quién decide si un piropo es cumplido o acoso?
  17. ¿Qué es familia: lo que te toca o lo que eliges? ¿Familia y carrera son complementarios u opuestos?
  18. ¿Crees que ser pareja es ser amigos o la pareja es la pareja y los amigos son los amigos?
  19. ¿Te sientes cómoda con tu cuerpo? ¿Por qué? ¿Qué cambiarías? ¿Por qué?
  20. Te das cuenta de que estás malcogida cuando... ¿Cómo lo solucionas?
  21. ¿Leer o escribir? ¿Escuchar música, bailar o hacer música? ¿Cocinar o comer? ¿Fotografiar o ser fotografiada? ¿Besar o dejar que te besen?
 Aclaraciones:
Lo ideal es jugar de a dos, pero de a más se puede armar un sistema de turnos o escribir las preguntas en cartas para ir tomando al azar.
Se puede acordar la regla de que para poder hacer la pregunta, quien la hace primero debe responderla y que no se puede preguntar nada que no se está dispuesta a responder o que quien hace la pregunta no tiene que responder a esa pregunta, pero sí a las demás.
Se decide antes de empezar si vale o no mentir un poco, disfrazar nombres de personas o evitar referencias específicas si la respuesta involucra a otras personas. Como dice el refrán, se dice el pecado, no el pecador. O como diría yo, se dice la postura del kamasutra, no el lector.
Ya sea que te lo tomes en serio o a chiste, responder este tipo de cuestionarios en distintos momentos de la vida puede darte a conocer como eres o deseas ser. Comparar las respuestas de las personas con tus expectativas previas puede indicarte cuán cerca o lejos estás de conocerles o de conocerte; quizá te sorprendas a ti misma.
Tal vez logremos encontrarnos en los espacios en blanco entre signos de interrogación, como piernas abiertas sin saber bien para recibir a quién. Tal vez no, pero nadie nos quita ni lo preguntado ni lo abierto.