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15 feb. 2016

11 razones para hacer un trío

Publicado el  14.8.14 en Tantras Urbanos

Como eso de organizar los consejos, órdenes, indicaciones o sugerencias de a diez resulta demasiado bíblico; esto de presentarlos de a cinco, demasiado administrativo y aquello de presentarlos de a cien, demasiado cadena reenviada por correo electrónico que termina en la carpeta de correo basura, les presento:

11 razones  para hacer un trío

Podría decirse que acostarse con dos personas simultáneamente es una de las primeras fantasías sexuales que se nos ocurre a todos después de un tiempo de tener sexo 1 vs. 1. Podría ser el equivalente a contar con los dedos cuando se está aprendiendo matemática: en cuanto aprendes lo básico, el 1 + 1 = 2, inmediatamente deja de ser un desafío. A pesar de que puede parecer una práctica inofensiva, acostarse con dos personas simultáneamente (sea un trío hmh, mhm, hetero o bi, mmm, hhh) podría ser una suerte de gateway fuck  hacia el sexo grupal, el mundo swinger y hasta el replanteo de la orientación sexual.

Si bien no todos los pensamientos húmedos merecen hacerse realidad, actualmente este tipo práctica tiene cada vez menos de fantasía y cada vez más de realidad para una gran cantidad de adultos, adultos jóvenes y adolescentes. En otras épocas una experiencia casi inalcanzable, hoy casi una parte más de la cotidianeidad sexual. Pero cuando una fantasía erótica se vuelve masiva, se convierte en otro rito de iniciación al mejor estilo “pérdida de la virginidad” que tenemos que atravesar para probarle a la sociedad que somos sexualmente experimentados.

Existe una lista tácita de sueños húmedos prefabricados, algunos supuestamente preferidos por el público masculino y otros por el femenino (heterosexual, claro). Y junto a ella, existe la creencia de que cuantas más prácticas sexuales se tilden como hechas, más plena será nuestra una vida sexual. Pero nos olvidamos que conseguir compañer@s sexuales adecuados no se hace a través de entrevista de trabajo, y que las habilidades de cama no se consignan en el currículum.

Más allá de no necesitar más razones que el placer mismo para poner en práctica cualquier actividad sexual, hay mejores razones que estas once para hacer un trío y son más de once: por curiosidad, para salir de tu zona de comfort sexual, para conocer más sobre como tu compañer@ sexual estable recibe placer, para conocer más sobre cómo recibes placer de más de una fuente a la vez, para deleitarte la mirada, para explorar el cambio de roles con mayores posibilidades que al hacerlo de a dos, porque sabes que te gusta, para tener un recuerdo húmedo especial a mano a la hora de masturbarte, para ejercitar los celos y quemar las grasas de la presunción del derecho legal sobre el cuerpo del otro, para saber que realmente pueden compartirlo todo, para saber cómo otros perciben tu cuerpo, para aprovechar una cama king size al máximo, para calentarse más rápido en invierno, para compartir la pasión que dos personas en una pareja estable se tienen, para despedirte de algún ex de una vez y para siempre.

Pero además de las razones que podemos querer escuchar, están las otras, las que preferimos callar o imaginar que no existen. Aquí las enumero para que, al decidir dejar de ser dos para ser tres por una o más noches o para dejar de ser uno para ser tres por una o más noches, podamos ser honestos con nuestra libido.
1. Aburrimiento
Cuando no sabes qué hacer con las manos, te masturbas. Cuando no sabes qué hacer con los ojos, miras porno. Cuando you don't know what to do with yourself, buscas agregarte a la cama ajena o incluir a alguien más en la propia. Cualquier cosa que logre entretenerte aunque sea un rato, ¡cualquier cosa!, te viene bien.
2. Venganza
 Hay algunas personas que, después de haber sido engañadas sexual o sentimentalmente, van de cama en cama haciéndose el unicornio en un intento por romper parejas. También las hay despechadas que, cuando no están conformes con el rendimiento de cama de su pareja, invitan a alguien más para refregarle en la cara cómo le gustaría que rinda. Ya saben, un trío hecho por venganza, es la única vez que ese plato no se sirve frío.
3. Moda
El que es poser, lleva esa necesidad de copiar todo lo que hace tendencia hasta las poses en la cama. Si la moda sexual dicta mañana que hay que tener sexo con un elefante mientras te mira un caniche toy y que encima, eso te dará multiorgamos, lo vas a hacer y los vas a tener. Y hasta le vas a sacar alguna que otra foto para poder probar que lo hiciste.
4. Duda existencio-sexual
Te dice y te repite que quiere hacer un trío para darte el doble de placer, para cumplirte las fantasías, para formar parte del movimiento de revolución sexual global, pero en realidad es bicurios@, con más de bi que de curios@.
5. Ganas específicas
Te dice y te repite que quiere hacer un trío para darte el doble de placer, para cumplirte las fantasías, para formar parte del movimiento de revolución sexual global, pero en realidad le tiene ganas a tu amig@.
6. Premio
Muchas personas aplican el conductismo a su vida de pareja y hasta a su vida de cama. A través de un complicado sistema de castigos y recompensas, logran (o creen lograr) manejar al otro a su antojo. ¿Estás seguro de que no te están ofreciendo una cama de tres como recompensa por algún favor futuro o pasado?
7. Crisis de pareja
Cuando una persona aburrida busca un trío, puede divertirse o seguir aburrida, y en todo caso al terminarlo, tendrá que seguir su aburrido camino otra vez. Pero cuando una pareja se aburre de estar de a dos y encuentra diversión de a tres, inicia un camino sin retorno hacia la vida swinger, hacia la pérdida de la intimidad o hacia darse cuenta de que alguno de los dos (o los dos) quiere acostarse con otras personas. Antes de comenzar a buscar un tercero en la cama, hay que asegurarse de que no será un tercero en discordia.
8. Falta de intimidad
A veces utilizamos la cama para cubrir algo que nos falta o nos molesta de nosotros mismos o de nuestra pareja. Realizar tal o cual práctica para levantar el autoestima, dejar de realizarla para bajarle un poco el autoestima al otro cuando la tiene demasiado inflada,  por ejemplo. Es posible que, si insistimos en hacer tríos y ya no logramos disfrutar el sexo de a dos o de a uno, estemos intentando ocultar dificultades para comunicarnos con el otro, o no queramos o podamos soportar ese espacio de contacto íntimo y exclusivo con todos o con ese otro, al menos.
9. Ganar tiempo antes del fin
Muchas veces, aunque interiormente sepamos que la relación se acabó, nos sentimos obligados a hacer todo lo que esté en nuestras manos por salvarla, como si acostarse con dos personas al mismo tiempo pudiera ayudar a saldar alguna deuda moral por haber dejado de amar a ese otro que alguna vez fue especial.
10. Complacer al otro
Cuando amamos o cuando nos obsesionamos, somos capaces de hacer cualquier cosa para que el objeto, digo, el sujeto de nuestro afecto se quede a nuestro lado. Hasta  acostarnos con otras personas aunque lo único que nos hace felices es acostarnos con él/ella.
11. Probar tu apertura sexual
Cuando entras en el círculo vicioso de ver hasta dónde eres capaz de llegar para probarte a ti mismo o a otros que eres una persona abierta a nuevas experiencias, será difícil salir con la mente, el cuerpo y el espíritu íntegros. No tienes nada que probarte o probar a otros más que tus ganas de disfrutar y tu forma de dar y recibir placer.

Y no se trata de consejos, órdenes, indicaciones o sugerencias, se trata de razones: pensamientos elaborados desde una lógica, con un principio y un final, con peso propio, pasibles de ser aceptados como verdaderos o refutados por otros pensamientos elaborados desde otras lógicas. Al que le gusten, puede estar de acuerdo, y al que no, puede estar en desacuerdo y pensar otros.

La búsqueda sexual es un camino personal y nadie puede decirte qué experiencia sexual necesitas tildar en tu lista para sentirte pleno, disfrutar y aprender lo que necesites de ti y de los demás.