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13 feb. 2016

11 maneras

Publicado el 11.12.14 en Tantras Urbanos 

Como eso de organizar los consejos, órdenes, indicaciones o sugerencias de a diez resulta demasiado bíblico; esto de presentarlos de a cinco, demasiado administrativo y aquello de presentarlos de a cien, demasiado cadena reenviada por correo electrónico que termina en la carpeta de correo basura, les presento “11 maneras”.
Y no se trata de consejos, órdenes, indicaciones o sugerencias, se trata de comportamientos pensados y planificados con la dosis de sexosidad justa para que resuelvan justamente un obstáculo sexual: el de las fiestas de fin de año. Y son formas de actuar pensadas desde una lógica, con un principio y un final, con peso propio, pasibles de ser aceptados como verdaderas o refutadas por otros pensamientos que den lugar a otras actuaciones elaboradas desde otras lógicas. Al que le gusten, puede estar de acuerdo, y al que no, puede estar en desacuerdo, pensar y hacer de otra manera.

Once maneras de que las fiestas de fin de año no interfieran en tu vida sexual.
1. No comas, da sexo oral
Tod@s sabemos que ciertas celebraciones paganas, como orgías y bacanales, fueron reemplazadas por otras con la excusa de ser más civilizadas. Algún dejo de protesta ante aquellos momentos de válvula de escape social que nos fueron robados debe existir de fondo, porque si no me es difícil entender que personas moderadas durante todo el año den rienda suelta a un hambre y una sed salvajes. Pero quien come y bebe de más, termina cogiendo de menos. Este año, cuanta más sed y hambre sientas, mejor. Come y bebe del sujeto de tu afecto.
2. No hay mejor fiesta, que una privada
Si no queda otra, hay que pasar a visitar a l@s amig@s, la familia cercana, la laboral, la lejana y hasta la virtual. Pero no se olviden de reservar algún momento para aquellas otras fiestas, que no tienen fecha, eslogan, colores distintivos ni consumición obligatoria. Ésas que te ponen sonrisas en todos los labios que rivalizan con cualquier ¡Jo, jo, jo!
3. Invita a personas que tengan cómo volver a sus casas después de las 12
Para poder hacer lo segundo, hay que tener en cuenta lo tercero. Nunca falta quien no quiere o finalmente, no puede dejar tu reunión y se entromete en tus planes no sociales. Por eso me parece siempre mejor visitar fiestas ajenas para poder retirarse cuando el estómago esté lleno y el calzón vacío, para poder dedicarse mejor a las propias.
4. No bebas, besa
Siguiendo la lógica del punto uno, demasiado alcohol interfiere con el sexo. Por eso, cuando tengas la copa vacía, mejor llénate la boca… de labios.
5. Si eres tú quien va a una fiesta, asegúrate que habrá alguien con quien tener sexo.
Si no te queda otra que dar una fiesta o participar de otra con pocas posibilidades de escapatoria, verifica la lista de invitad@s para asegurarte posibilidad, no sé si de conquista, pero cuando menos de cacería.
6. Recuerda quién eres, Simba
Los momentos familiares y sociales generalmente nos homogeneízan, recorriendo entre comentarios nuestras historias de infancia y adolescencia, secándonos las raíces del deseo. Lleva un amuleto, alguna prenda, alguna desnudez, algo que te ayude a recordar lo únic@ y sensual que eres pero también cómo quieres terminar la noche.
7. No te la pases cocinando y preparándolo todo días antes
La mejor forma de prepararse para los momentos de pausa de cama, es la masturbación. En vez de pasar horas preparando todo para las festividades, o mientras otr@s lo hacen, dedica tu tiempo al autoplacer. Poner un poco cada uno puede dar tiempo a que no quede sin tocarse ni uno. Al llegar la reunión, brillarás con esa paz sexual interior que ningún maquillaje puede imitar.
8. No adhieras a la tradición de la ropa interior roja o rosada, mejor no lleves nada
Si también odias que te digan lo que tienes que hacer, o ponerte, una huelga sin calzones podría ser una buena manera de rebelarte contra el sistema.
9. Mirar porno mientras el mundo brinda y enciende pirotecnia. No a las películas navideñas, religiosas, que duran mil horas y te resecan los genitales.
Es muy común que en estas fechas posterguemos nuestros gustos cinematográficos en pos de estos clásicos. A menos que desees excitarte con un poco de BDSM al estilo La pasión de cristo, a no olvidarnos de nuestro sexo sentido y tener lista esa peliculita que tanto te gusta, aunque sea en mute, para espiar en el celular. Mientras los demás se preparan para irse a la cama a dormir, te vas preparando para irte a la cama y no dormir.
10. Masturbarse antes (o durante) la reunión familiar
En el caso de que hayas tenido que dedicar horas a los preparativos y no hayas podido cumplir con un ritual más íntimo, una escapadita al baño o a un rincón solitario puede ayudarnos a renovar las energías. Incluso, hasta puedes encontrar quien te eche una mano.
11. Asegurarse los condones, lubricantes, juguetes y lo necesario para evitar tener que salir corriendo y encontrar todo cerrado
Cuando lleguen las doce, no quedará ningún lugar adonde recurrir en caso de “emergencias” sexuales. Menos aún, si tu polvo de navidad o de fin de año no es accidental, sino aún más planificado que las fiestas mismas.
No pidas buen sexo de regalo de navidad, ni pongas “una vida sexual” en tu lista de fin de año, ni escondas fotos de desnudos de aquellos cuerpos deseados entre las ramas del árbol navideño. Una vida sexual plena es un logro, no es un accidente, un acto de magia o la caridad de ningún dios o diosa. Así que, ya sabes: no tienes por qué aceptar que los aislados festejos obligatorios de esta época del año interfieran con tus frecuentes festejos elegidos de cama.