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25 ene. 2016

Un orgasmo es un orgasmo

Publicado el 29.10.15 en Tantras Urbanos

 Y poco importa de donde viene, mientras venga.
Cuando nos permitimos utilizar todo tipo de objetos para darnos placer podemos empezar a dejar de usar a las personas como objetos sexuales. Nos abrimos a todo tipo de estímulos, situaciones y desafíos de cama, tanto en términos de prácticas sexuales como en cuanto a la expansión de nuestra imaginación erótica. Nos posicionamos como protagonistas de nuestra sexualidad, en vez de como meros receptores de información religiosa y médica que apuntan siempre a la reproducción y nunca al placer.
Sexualidad que nos fue presentada como una sola, dividida de acuerdo a estereotipos de género y de orientación sexual: para el hombre la búsqueda del orgasmo se transformó en mera eyaculación y se impuso la idea de que el orgasmo era algo casi exclusivamente femenino. Hasta se convirtió en una especie de presión social, ya que si una mujer no lo alcanzaba, era condenada a la etiqueta de la frigidez, y si lo experimentaba, a la de putez.
Hoy sabemos o estamos aprendiendo que la forma de experimentar placer tiene que ver más con la forma de ser y percibir que con supuestas limitaciones de género. Y entendemos o estamos en entendiendo que somos tan únicos como diversas son nuestras posibilidades de disfrutar.La decisión es fundamental en todo esto, así como el consentimiento y la lucha por ganar terreno en el ejercicio de los derechos individuales.
Además de estar transitando un proceso hacia una comprensión más equitativa de las sexualidades y los géneros (de nacimiento y de elección), otros factores han colaborado para que hoy podamos separar cuerpo de mente y sexo de amor pero también que podamos volver a unirlos cuando queramos: el ateísmo y el pensamiento crítico como respuesta los fundamentalismos religiosos; el diálogo abierto y sin restricciones ni juicios; nuestra capacidad de decidir que consideramos erótico o no, y de convertir lo que no lo es en algo erótico; la aceptación de distintos tipos de placer y formas de experimentarlos, la apertura hacia nuevas orientaciones sexuales, el cuestionamiento de nociones medievales tales como culpa o pecado o género de nacimiento, el uso de anticonceptivos y métodos de prevención de ETS y HIV (aunque sean medievales), etc.
El pasaje del porno como ícono del sexo tabú a algo de todos los días es otro indicio de este cambio: antes era generado por hombres hetero para hombres hetero, utilizando a la mujer como objeto de placer, pero hoy generado por todo tipo de personas para otras, con todo tipo prácticas y hasta géneros pornográficos, reconociéndonos sujetos de deseo y la inclusión del porno no sexual (food porn, outfit porn, nature porn, music porn) en la lista de cosas de las que podemos extraer placer no son algo casual. Para quien disfruta, todo puede percibirse sensualmente y hasta convertirse en placer sexual.
El orgasmo es definido como el punto en que el clímax del cuerpo a través de los órganos sexuales produce un estado de éxtasis, como una near death experience o en el sentido literario cuando se habla de pequeña muerte. No voy a copiar y pegar una larga lista de definiciones, y la forma de saber si has experimentado alguno, en alguna de sus formas, es sencilla. Si lo hiciste, lo sabes. Y si no lo sabes, es que aún no lo hiciste.
Si bien en el pasado se interpretaba como una experiencia derivada del acto sexual sí o sí, hoy sabemos que puede alcanzarse de más de una forma, que existen varios tipos de orgasmos y que un compañero sexual ya no es la única forma de alcanzarlo.
Se pueden lograr mediante:
RISA
Reírse a carcajadas de forma prolongada te sacude por dentro, cosquillas por la piel y hasta te hace apretar con fuerza las piernas, como si fueras a hacerte pis. ¿Quién sabe qué se llegará a sentir si logramos pasar esa fase?
EJERCICIO
Las sensaciones después de ejercitarse de forma prolongada pueden resultar orgásmicas. Existe un fenómeno que está en estudio, denominado runner´s high, al que no todas las personas pueden llegar, pero parece que quienes llegan, hasta podrían llegar a elegir intercambiarlo por el sexual.
PARTO
Es raro pero no imposible, llegar a un estado de éxtasis en el momento de parir. A pesar de las incomodidades obvias, agregando la posibilidad de orinarse y defecarse en público, si se logra vivir de forma relajada, podría representar el acto sexual al revés. Igual, yo me quedo con orgasmos más económicos. O un posible equivalente, el fisting.
LECTURA
Compenetrarse con otro a través de sus palabras podría ser una forma de hacer el amor. No es raro entonces poder alcanzar sensaciones placenteras a través de la lectura, incluso aunque no se trate de literatura erótica. Entender por un momento cómo otro ve el mundo, incluso identificarse con quien escribe, o encontrar que no se está sol@, que alguien más piensa así. Orgasmo puramente mental.
USO DE SUSTANCIAS RECREACIONALES
Ciertos estados de conciencia alterada pueden lograr sensaciones placenteras que pueden llegar a lindar con las orgásmicas. Si bien hay drogas que van bien con el sexo, como el éxtasis o la marihuana, y otras que no van tan bien, como el alcohol y la cocaína, quizá se pueda reproducir algo cercano al orgasmo a través de su uso o abuso continuo. Como el del parto, me parece que tiene más contraindicaciones que beneficios. Como todo, hay que probarlo aunque sea una vez, el problema está en engancharse y que una vez se convierta en para siempre.
COMIDA
Siempre me he guardado el adjetivo orgásmico para algunas cosas que me llevo a la boca y no para dar sexo oral, pero lo uso muy selectivamente. Para las galletitas de queso artesanales con frutas secas, el helado de dulce de leche con brownie caliente o el helado de vainilla con apple crumble tibio, o hasta el guacamole casero recién hecho chupado en el dedo. Pero de ahí a tener un orgasmo comiendo, hay un largo camino. Sin embargo, hay personas que dicen haberlo experimentado así, comiendo de más o comiendo su comida favorita.
MÚSICA
Hit me with music, canta Bob Marley. Un lenguaje universal, permite despertar tantas sensaciones y admite tantos usos distintos, que podría llevarnos a un estado mental post-coital. Presente o pasado.
CARICIAS Y BESOS
Sí, se puede. Hoy le llaman petting, pero se puede tener orgasmos sin penetración, tanto hombres como mujeres pueden, y el estímulo pueden ser los mimos. Con el ambiente y el estado de ánimo alineados, empezar y no parar hasta… el clímax. La primera vez te sorprende, cuando el típico beso de esquina que te están dando en los labios, lo sientes en los otros labios. Y una vez que le encuentras el gustito, puede reproducirse a tu antojo.
VER A OTRAS PERSONAS
El voyeurismo puede ser considerado una parafilia o una habilidad. No es fácil excitarse con lo que otr@s hacen sin poder participar. Así como hay un gran porcentaje de personas que ya son casi adictas a los estímulos sexuales visuales o auditivos externos (para no decir al porno y seguir echando leña al fuego), también hay otro porcentaje que por más que te desnudes y te toques en frente, no les pasa nada.
Y quién sabe cuántos puntos G más aparecerán, cuántos testimonios de formas distintas de llegar a este estado de excitación y relajación simultáneos, tan único pero ya no monopolizado por el sexo.
Para algun@s esta despersonalización del placer sexual es algo negativo, aunque quizá dejar de presionar y responsabilizar a otros por nuestras sensaciones de cama pueda resultar liberador. Sin tanta expectativa, con mucho autoconocimiento y hasta alternativas para lograr el efecto esperado, ¿quién puede no llegar al orgasmo?
Un compañero sexual puede ser la única o la mejor forma de llegar al orgasmo si estás enamorad@. Pero si no lo estás…