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25 ene. 2016

Hola y Chau

 Publicado el 14.12.15 en Diario El Pilín

Ustedes ni se imaginan lo que estuvo haciendo mi boca un rato antes de dar el obligado beso de bienvenida o despedida social. Generalmente, ya cepillada, enjuagada, perfumada y hasta maquillada, pero no del todo ajena a la actividad anterior.

Habiendo tantas formas de saludar, no entiendo por qué casi obligatoriamente hay que violar el espacio personal, acercarse a extraños y conocidos por igual con la misma boca con la que dices lo que piensas, comes y bebes, dices te amo, puteas, escupes y mamas.

Frotar la nariz, también conocido como el beso esquimal, pareciera una alternativa un poco más higiénica, aunque en algunas prácticas sexuales como facesitting* o cunninlingus**, la cara entera puede verse involucrada.

El apretón de manos, que es una seña internacional y muy habitual en América del Norte, también tiene para mí sus contraindicaciones, ya que muchas personas no se asean bien cuando van al baño o toman pausas de masturbación en vez de ir a hacer del 1 o del 2. Cuando me estiran la mano, me encuentro interiormente intentando decidir qué probabilidades hay de que un@ zurd@ se masturbe con la derecha y al revés.

La costumbre, común en América del Sur, de saludar con un beso por igual a hombres y mujeres pareciera que podría resultar incómoda, sobre todo cuando hay cierta tensión sexual no resuelta entre compañeros de trabajo que se saludan de la misma manera en que se saluda a un compañero sexual o pareja y hasta en el caso de estarse replanteando la orientación sexual.

Ni hablar del doble o triple beso europeo… ¿Por qué tentar al extraño con una ametralladora de besos que bien podría invitar a quitarse la ropa?

Dicen que en Rusia y Australia los besos se dan cerca de la comisura de los labios. No imagino cómo haría para saludar así cada día sin intentar morder a los que me caen mal o introducir mi lengua en la boca de los que me caen bien.

Al final lo más lógico puede ser saludar con una reverencia o inclinación de cabeza, como en los países orientales. Una grande para quien merece nuestro respeto genuino, una pequeña para quien nos merece ese respeto más neutral de tener que compartir el mundo y poco más.  O con una mirada o un movimiento de cejas, como en Micronesia. Te conozco y te registro. Punto.

Sin acercamiento de los cuerpos, sin contacto de las pieles, sin choque de labios ni posibles expulsiones de saliva. No todo el mundo me cae bien, me genera el cariño o respeto que inicialmente deben de haber despertado las ganas transformadas luego en hábito de saludar a través del contacto físico.

Como yo sé lo que estuvo haciendo mi boca un rato antes de dar el obligado beso de bienvenida o despedida social, también puedo imaginarme lo que estuvo haciendo la tuya, convirtiendo un simple gesto en una participación no consensuada en la vida sexual ajena.

No quiero tener que saludar con un beso a nadie que no vaya a aceptar o que haya aceptado en mi cama o en mi vida no sexual. Y si no se imaginaban lo que estuvieron haciendo las bocas, ahora cada vez que les salude con un beso, se lo imaginarán.

*Facesitting: práctica que consiste en buscar el placer sexual sentándose desnud@ en la cara.
**Cunninlingus: sexo oral practicado a una mujer.

Gracias, estimado Diario El Pilín, por el espacio y lo compartido este año. Un saludo grande a cada una de las personas que leyeron o interactuaron este año. El que quieran. Hasta el próximo.